ENCONTRANDO MI PROPÓSITO EN LA VIDA

Se le considera el santo grial de la existencia. A quien lo encuentra o mejor, a quien lo descubre se le considera una persona plena y feliz. Hablar del propósito nos lleva inequívocamente a hablar del motivo por el cual nacimos en este escenario de la existencia, a hacernos continuos planteamientos sobre el lugar, tiempo en el que nacimos, familia, entorno, preguntarnos si las actividades que desarrollamos actualmente o el estilo de vida que llevamos realmente nos acercan a nuestro propósito, también surge la inquietud acerca de la felicidad y la mayoría de las personas se encuentran en estados promedio de conformidad respecto a sus vidas y pocas veces o ninguna vez se han preguntado si verdaderamente existe un propósito en su existencia o si a lo mejor todo es producto del día a día y de lo que uno se proponga vivir, la gente promedio prefiere vivir sin arriesgarse a pensar en otras posibilidades que los hagan mover de su zona de confort.

La ciencia del Desarrollo Personal, se ha ido encargando en los últimos años de sembrar la inquietud en los entornos donde es bien recibida, acerca de cómo podemos vivir una mejor vida, la idea de tener conocimientos y herramientas que nos permitan vivir mejor ya es un tema abiertamente conocido, pero a su vez visto con escepticismo, pues hay tal abundancia y saturación de autores, cursos, seminarios, videos, gurús que aseguran tener el secreto de la felicidad, que ya muy pocos creen que sea real y no una oportunidad para alguien hacer un negocio con información de poco valor.

Hemos escuchado las historias de éxito de los famosos, leído libros de aquellos que han llegado algún lugar importante y nos inspiran, hemos asistido a algún tipo de reunión o charla sobre Superación Personal en donde nos han dicho “Tú también puedes”, pero después de unos días y habiendo pasado ya el impacto motivacional de esta reunión, nos encontramos con que no tenemos la voluntad, ni la disciplina, ni el interés genuino en seguir estos pasos que alguien esmeradamente nos comunicó a través de una charla o un libro y la vida continúa, a lo mejor con algún tipo de mejoría, pero sin los cambios dramáticos que esperábamos. Si indagamos sobre las causas que llevan a la mayoría a renunciar fácilmente a seguir este camino, podemos encontrar algunas conclusiones generales como estas:

  • No tengo tiempo
  • No tengo dinero
  • Es difícil
  • Suena muy bonito, pero no es así
  • Siento que no es para mi
  • Mi vida está bien así
  • Conozco a alguien que lleva años en eso

Éstas entre otras muchas respuestas, que la mayoría de los profesionales de la rama de la Superación Personal interpretan como excusas, pero que realmente va más allá de las excusas y las respuestas.

Somos parte de una sociedad cambiante, cuyo sistema se basa más en valores financieros, tecnológicos, políticos y todo avanza vertiginosamente, menos la forma en la que el hombre pueda ser más libre, como para vivir una vida de servicio útil a la sociedad y a la vez tener un camino claro para encontrar su propósito y servir desde éste, en palabras más claras: No hay información de dominio público que le enseñe al hombre a ser feliz y desempeñarse en aquello que lo haga feliz y útil (propósito de vida), pues la mayoría de las personas trabajan en ocupaciones y lugares que no les gusta, pero que les permite sobrevivir y en esto último se resume la vida de por lo menos el 60% de la humanidad, según las estadísticas… Somos parte de un mundo con tendencia a la infelicidad y al despropósito.

Para entender que es el propósito de vida o cómo podemos buscarlo, debemos primero entender que es y donde se puede encontrar.

LA NATURALEZA DEL PROPÓSITO DE VIDA

La naturaleza del propósito de vida de cualquier persona, es la misma naturaleza del Ser Humano. Es así como esta búsqueda de identidad en el mundo nos lleva a escudriñar en nuestros orígenes y nuestra naturaleza.

Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana… Es claro que la chispa de vida, la fuerza que mueve el cuerpo, aquello que nos alienta a trascender, investigar, crecer, ayudar a otros, buscar otros mundos, ser felices, llegar más lejos, no hace parte del cuerpo, no es un órgano, no es algo que podamos ingerir y mucho menos algo que podamos comprar. Esa fuerza intangible que gobierna nuestro cuerpo y le da vida, es el Espíritu, mucho más allá de conceptos religiosos, el espíritu es aquello que nos hace distintos y nos diferencia de otras especies, no solo por ser seres pensantes y racionales marcamos diferencia, también nuestro origen espiritual nos hace completamente distintos y cuando hablamos del propósito de vida de un ser humano, estamos hablando igualmente del propósito de ese ser espiritual, por lo tanto la naturaleza del propósito de vida es totalmente espiritual y por eso cuando intentamos conectar con nuestro propósito de vida a través de la mente, fracasamos en el intento, pues no es un asunto de la mente sino del espíritu.

Así es, la forma de conectar con nuestro propósito de vida es un asunto espiritual y requiere de una mirada no hacia afuera, sino hacia adentro. Nuestro ser espiritual posee toda la información necesaria para hacer de nuestra existencia algo pleno, placentero y útil. Por más que busquemos en los libros y en las historias de vida de personas exitosas, ese paso a paso de otras personas no nos va a llevar a encontrar nuestro propósito, aunque nos inspiran, la mayoría de las veces en el camino de seguir a otros nos encontramos en un camino sin sentido, pues la historia de cada ser humano es única, irrepetible, intransferible o sino viviríamos todos, las mismas historias de éxito y fracaso.

Es así como nos encontramos con la necesidad de conectar con ese ser espiritual que somos en esencia, pero que por la forma en que hemos vivido todos estos años, perdimos contacto y la vida se nos volvió algo más de la mente, del cuerpo. La vida de un ciudadano promedio transcurre entre el día a día de obtener recursos para el sustento y en resumen la vida que vivimos es una realidad que hemos creado basados en una total desinformación, en la que hemos creído que lo importante es el dinero y crear medios para obtenerlo a través de cualquier actividad, así no sea de nuestro agrado.

EL CAMINO

Un buen punto de partida es reconocer que somos seres espirituales, cuando te haces consciente de tal hecho, nuestra forma de pensar y actuar puede empezar a cambiar.

Cuando la información que te llega, es la que verdaderamente necesitas, conecta con tu ser espiritual, éste la reconoce y la adopta como si ya la conociera, mientras que, si te esfuerzas desde la mente en tratar de adoptar cambios, hábitos, seguir a otras personas, el camino puede ser frustrante.

La espiritualidad es una práctica que se puede fomentar en el día a día sin necesidad de ser practicante de ninguna religión o culto. Parte de empezar a ser espiritual, es prestarle más atención a tu intuición, tener más contacto con la naturaleza, pues esta nos recuerda la tranquilidad y el equilibrio que ya poseemos, no somos externos a esa naturaleza, somos parte de ella, pero nos hemos apartado.

INNSAEI

Es una ideología que fomenta la conexión humana a través de la empatía y la intuición.

El hecho de venir al mundo y seguir un patrón determinado por la sociedad en que estamos inmersos es el principal enemigo de nosotros mismos. Vivimos acostumbrados a regirnos bajo la moralidad, sobre conceptos predefinidos que no nos dejan buscar nuestras propias disyuntivas. Al hacer lo que estamos acostumbrados y seguir siempre el sendero de lo que nos gusta nos quedamos en un estado de comodidad, en un letargo que no nos deja crecer y que, solo saliendo de éste vamos a ser capaces de fallar y aprender a que esa falla es parte de la vida. Fallar significa vivir lo inesperado, es probarte a ti mismo que tienes la capacidad de solucionar problemas, de que estás dispuesto a experimentar lo desconocido y a maravillarte en el camino. El fracaso debe ser una parte de este viaje y solo la intuición nos puede ayudar a salir airosos de ello.

Leave a comment

A %d blogueros les gusta esto: